Convocatoria de Poesía y Cuento

Convocatoria

 

Cuento y Poesía Libertaria 

Si algo ha hecho característico al anarquismo y a la corriente libertaria es la capacidad de crítica frente al poder y la dominación, así como la versatilidad de conocimientos de sus militantes, que van, desde el saber de la teoría política, de la historia y la sociología, de la antropología y la cultura, de las ciencias y las tecnologías, de las artes y las letras, hasta un sin número de oficios y saberes de artesanos, etc. Las personas que se asumen como anarquistas, además de ser buenos conocedores de ciertos saberes y oficios, son mentes creativas e ingeniosas: se caracterizan por su buen humor y por su sensibilidad ante las realidades del mundo, ante la tiranía. En ese sentido es muy fácil encontrar en la historia del pensamiento y en la cultura universal personajes que en su vida se asumieron como anarquistas y que dejaron un gran legado para la humanidad. Las letras, la literatura está llena de personajes de esta índole, de anarquistas que llevaron a sus obras los grandes problemas del movimiento obrero, de la humanidad en lucha por la liberación de todo tipo de explotación y que, sin caer en el estéril terreno de la propaganda, hicieron gala de una riqueza narrativa y poética que los hicieron inmortales: tal es el caso de George Orwel y toda su crítica al poder.

Con la esperanza puesta en este presupuesto histórico queremos abrir esta convocatoria de cuento y poesía, para seguir extendiendo esta costumbre que, puede decirse, es un legado. Nos interesa abrir, con los libros que resulten de este proceso, una línea de difusión de narración y poética libre, comprometida con la lucha social (sin llegar a ser panfletaria), sensible con la realidad, con las injusticias, con la desigualdad. Así mismo, queremos que estos libros sirvan de apoyo para jóvenes y todo tipo de personas que se sientan motivados por la lucha y que participen en procesos de base; queremos llegar a las bibliotecas populares y a los centros comunitarios con estos libros. Queremos, además, contribuir con la economía de los escritores con una cantidad de copias que sirvan para que, producto de la venta, se autogestionen sus procesos personales. Por esta razón, ponemos a andar esta primera convocatoria de cuento y poesía rebelde, solidaria, autonomista y consciente.   

Características del proyecto

Será una plaqueta de bajo coste para cada proyecto, poesía y cuento, con bellos acabados hechos a mano y con materiales ecológicos. Tendrá la finalidad de servir como aporte a proceso sociales, bibliotecas populares y comunitarias, colectividades, centros de estudio, entre otras. Las propuestas seleccionadas se llevarán a un formato físico de 18.5 x 12.5 centímetros y con una extensión de entre 25 a 60 páginas, encuadernado a mano y en papel ecológico hecho con bagazo de caña. Se llevarán a imprenta en conjunto y tendrán un tiraje de 400 copias cada uno. 

Líneas de profundización de la convocatoria 

  1. Poesía.

Este es un espacio abierto para todas aquellas expresiones, emociones, sensaciones producidas en la interacción con la sociedad, con las personas, y que medie una necesidad o un anhelo de cambio a través de la palabra escrita. Queremos ser el canal de comunicación de personas dedicadas al oficio de la palabra, amantes de la poesía. Sentimos la necesidad de comenzar a publicar nuevas voces, nuevas visiones de mundo, nuevos lenguajes. Buscamos abrir debates y dejar mensajes, más allá de la teoría y lo evidente, desde la metáfora y la poesía: desde el sentir.     

  1. Cuento.

Con la apertura de este espacio de convocatoria tenemos el objetivo de canalizar, por medio de un pequeño trabajo editorial, una ventana, de las muchas que nos lleguen (eso esperamos), de la imaginación sobre lo que podría ser un mundo mejor o que, acertadamente, surjan de las condiciones deficientes en las que habitamos las mayorías de las personas en este mundo. Queremos publicar un cuento que se desarrolle, de forma contundente, entre alguna situación social típica de américa latina: tierra azotada, de forma similar en sus latitudes, por la desidia y la tiranía de las élites.

 

Participación

¿Quiénes queremos que participen?

Todas aquellas personas que se sientan interesadas por la literatura y el pensamiento social, la autonomía y la libertad. Queremos personas que más que lucro, quieran abrirse a la difusión y al compartir de ideas. Nos interesan personas que no quieran asumirse dueños de las ideas, que se animen a donar a la humanidad sus trabajos académicos y de investigación: no sobra señalar que la Imprenta Comunera no se hará dueña de los derechos de autor de los textos que sean seleccionados, ni de ningún derecho de impresión posterior a las 400 copias anunciadas. Nos gustaría trabajar de la mano con las personas que escriban para esta convocatoria, para llevar a cabo un proceso editorial independiente, autofinanciado y con fines de difusión, no de lucro.

¿Cómo y hasta cuándo se puede participar?

Enviando su trabajo escrito al correo comunesanarquistas@riseup.net antes del 9 de junio y desde el 28 de abril, indicando su nombre completo, el país de residencia, la línea de profundización en la que inscribe el texto (poesía o cuento) y una breve descripción de su vida o trayectoria. En el asunto del mail se debe poner “convocatoria – Poesía y Cuento, para ir seleccionando los textos que vayan llegando y para que no se nos convierta un desorden la bandeja de entrada del correo. Los textos que serán parte de la selección de la colección se darán a conocer el 28 de julio, fecha en la cual nos pondremos en contacto con las personas seleccionadas y comenzaremos el trabajo de edición. Los textos deben enviarse en archivo de Word, fuente tipográfica “cambria”, tamaño 11 y con una extensión de entre 15 y 25 páginas.

¿Cuáles serán las pautas de trabajo?

Una vez seleccionados los textos que serán parte de la colección, comenzaremos una etapa de trabajo de la cual esperamos tener 500 copias de cada título como resultado final. Las personas seleccionadas firmarán una carta de autorización para que la Imprenta Comunera imprima en una única ocasión dicha cantidad de copias, de las cuales, cada una de las personas seleccionadas, tendrán acceso a 100 copias como compensación a su trabajo. 100 copias serán destinadas a la donación, de las cuales, 25 son para cada persona seleccionada, a fin de que contribuya con la labor de difusión y de donación. 200 copias para cubrir los gastos de la materia prima necesaria para la producción de estas publicaciones y 100 copias para la Imprenta Comunera para ayudar a financiar nuevos proyectos. Como muchos saben, la Imprenta Comunera se ubica en la ciudad de Bucaramanga – Colombia, por lo que el gasto de envío de los libros correrá por cuenta ambas partes, Imprenta Comunera y la persona que sea seleccionada, aportando 50 y 50 % cada una. Las personas seleccionadas serán citadas a dos lanzamientos de libros, como sabemos que no es posible que asistan a Bucaramanga o a Bogotá, lugares donde se harán los lanzamientos, solicitamos a cada persona seleccionada la realización de dos vídeos introductorios al texto con el que participaron. Así mismo, una vez lleguen las copias a su destino, solicitamos de las personas seleccionadas la realización de un lanzamiento del libro, del cual haremos parte, también, con un vídeo explicando las razones de la convocatoria y el proceso de edición.

Imprenta Comunera

Bucaramanga, 27 de  enero del 2019

Convocatoria

Convocatoria abierta

Segunda versión de la colección “pensar lo impensable”.

“Pensar lo impensable” es una colección de bolsillo de cinco (5) volúmenes, en formato plaqueta, de bajo costo y con un tiraje de cuatrocientas (400) copias por cada título; cuyo objetivo es el de poner en debate un problema político o social que represente una alternativa al capitalismo, al poder, a la colonización, a la dominación y a la idea de que el conocimiento es exclusividad de las academias.

La primera experiencia de “pensar lo impensable” giró en torno al anarquismo, a su vigencia en las condiciones políticas y sociales de nuestra época, a su capacidad para leer el contexto (para adelantarse a él) y, ante todo, fue una muestra de que todavía existen personas a lo largo y ancho del mundo que piensan, teorizan y sostienen que un mundo libre es posible. En esta colección pudimos contar la con presencia y autorización de autores como Carlos Taibo, Tomás Ibáñez, Sergio Reynaga.  Además, nos atrevimos a incluir dos textos que asumimos son libres por ser escritos por personas que se asumen anarquistas y que, por ende, consideramos no tendríamos problemas al hacerlo: sus textos ameritaban aparecer en esta versión. Esta colección se hizo en diferentes etapas entre Bogotá y Bucaramanga, en Colombia, y tardó en terminarse alrededor de dos años. No contamos con un presupuesto para la impresión de los ejemplares, cosa que fue interesante, porque la venta de unos pocos ejemplares fue generando los recursos para la impresión de más copias y dio pie para seguir replicando el proceso hasta poder terminar la primera fase de este proyecto que aspira seguir andando.

En la segunda versión de esta colección, que estamos a punto de poner a andar, queremos hacer énfasis en la “cuestión latinoamericana” o en Latinoamérica; con escritos que aborden las realidades locales americanas, que pongan en evidencia los conflictos de los pueblos con los Estados-Nación, las luchas por el acceso o la defensa de la tierra, que hagan análisis sobre los proceso organizativos, sobre las resistencias, sobre los movimientos sociales, sobre las realidades de los pueblos indígenas, afros, campesinos, obreros, entre otras. Queremos poner el ojo en personas interesadas por la escritura y que no gocen de grandes reconocimientos académicos, pero que, ojalá, mantengan un estrecho lazo con los procesos organizativos, sociales y de base. Nos interesan esas lecturas que hacen las personas sobre sus realidades locales, sobre las formas como es impactado su entorno por dinámicas de explotación y de dominación, que son propias de un modelo capitalista global y que está causando graves daños en esta región. Estamos interesados en hacer debate, en complejizar nuestras problemáticas sociales y en difundirlas a través del canal que hemos estado construyendo: la Imprenta Comunera.

Características del proyecto

Esta versión de la colección “pensar lo impensable”, contraria a la primera experiencia que contó con cinco (5) títulos, está pensada para que sean publicadas tres (3) propuestas escritas, preferiblemente ensayos, sobre temas relacionados con las realidades latinoamericanas. Cada ensayo se llevará a un formato físico de 12 x 18 centímetros y una extensión de entre 40 a 64 páginas, encuadernado a mano y en papel ecológico hecho con bagazo de caña. Se llevarán a imprenta en conjunto y tendrán un tiraje de 500 copias cada uno.

 

Líneas de profundización de la segunda

versión de la colección

 

  1. Tierra y Libertad

Esta sección está abierta a todas aquellas propuestas que se enfoquen en el análisis o cubrimiento de uno o más procesos sociales que mantengan una lucha contra el modelo de acumulación de la tierra o latifundio, contra una multinacional explotadora de recursos, contra un Estado-Nación o contra cualquier élite empresarial. Se tendrá en cuenta la claridad de la exposición del problema, el uso de fuentes documentales, la inclusión de datos referenciales y la relación directa con otros procesos de resistencia en el mundo. Pondremos especial atención en aquellos textos que logren hacer críticas al capitalismo, a la relación Sociedad – Estado; a las formas como las comunidades se organizan y logran plantear salidas a la economía capitalista, a la explotación de recurso, a las instituciones estatales y al patriarcado.  También tendremos en cuenta la capacidad de la persona que escribe el texto para cotejar el contexto que retrata con el aparato conceptual del anarquismo, de las prácticas libertarias.

  1. Los años de la revuelta

La finalidad de esta sección es la de hacer un análisis histórico de algún suceso de resistencia social que se haya llevado a cabo en Latinoamérica y que haya involucrado al anarquismo en cualquiera de sus etapas de existencia o en sus prácticas organizativas. La idea de esta sección es hacer crítica de estos procesos en respecto a los aportes a la lucha anarquista / libertaria en la región, las falencias pudieron tener, las experiencias valiosas dejaron para la lucha en la actualidad, entre otras.

  1. Arriba las que luchan

Con esta sección queremos hacer difusión y crítica de los procesos sociales, de las revoluciones sociales, de las resistencias que aún persisten en américa latina y que son ejemplo tanto para nuestros pueblos y nuestras realidades, como para otros pueblos en el mundo. No nos restringiremos a proceso sociales que se asuman anarquistas, daremos cabida a todo tipo de expresiones, pero si esperamos que los análisis que se hagan de estas experiencias si esté mediadas por el anarquismo y sobretodo, por las prácticas libertarias. Queremos ver en sobre la mesa del debate propuestas de autogestión, cooperativas, solidaridad, sororidad, autogobierno, conservación y ecologismo, educación propia, antipatriarcalismo, medicina ancestral, autonomía alimentaria, etc.; queremos aprender de lo que hacen, diferentes grupos de personas organizadas, en sus lugares de origen, queremos aprender de otras personas a resistir al capitalismo.

 

Participación

¿Quiénes queremos que participen?

Todas aquellas personas que se sientan interesadas por el anarquismo, por la autonomía, por la libertad. Queremos personas que más que lucro, quieran abrirse a la difusión y al compartir de ideas. Nos interesan personas que no quieran asumirse dueños de las ideas, que se animen a donar a la humanidad sus trabajos académicos y de investigación: no sobra señalar que la Imprenta Comunera no se hará dueña de los derechos de autor de los textos que sean seleccionados. Nos gustaría trabajar de la mano de las personas que escriban para esta versión de “pensar lo impensable” para llevar a cabo un proceso editorial independiente, autofinanciado y con fines de difusión, no de lucro.

¿Cómo y hasta cuándo se puede participar?

Enviando su trabajo escrito al correo comunesanarquistas@riseup.net antes del 25 de mayo y desde el 25 de abril, indicando su nombre completo, el país de residencia, la categoría en la que inscribe el texto y una breve descripción de su vida o trayectoria. Adjuntar en formato word, un archivo que no supere las 25 páginas  y que no esté abajo de 10 páginas tamaño carta. En el asunto del mail se debe poner “convocatoria – pensar lo impensable”, para ir seleccionando los textos que vayan llegando y para que no se nos convierta un desorden la bandeja de entrada del correo. Los textos que serán parte de la selección de la colección se darán a conocer el 30 de junio, fecha en la cual nos pondremos en contacto con las personas seleccionadas y comenzaremos el trabajo de edición.

¿Cuáles serán las pautas de trabajo?

Una vez seleccionados los textos que serán parte de la colección, comenzaremos una etapa de trabajo del cual esperamos tener 500 copias de cada título como resultado final. Las personas seleccionadas firmarán una carta de autorización para que la Imprenta Comunera imprima en una única ocasión dicha cantidad de copias, de las cuales, cada una de las personas seleccionadas, tendrán acceso a 100 copias como compensación a su trabajo. 100 copias serán destinadas a la donación, de las cuales, 25 son para cada persona seleccionada, a fin de que contribuya con la labor de difusión y de donación. 200 copias para cubrir los gastos de la materia prima necesaria para la producción de estas publicaciones y 100 copias para la Imprenta Comunera para ayudar a financiar nuevos proyectos. Como muchos saben, la Imprenta Comunera se ubica en la ciudad de Bucaramanga – Colombia, por lo que el gasto de envío de los libros correrá por cuenta ambas partes, Imprenta Comunera y la persona que sea seleccionada, aportando 50 y 50 % cada una. Las personas seleccionadas serán citadas a dos lanzamientos de libros, como sabemos que no es posible que asistan a Bucaramanga o a Bogotá, lugares donde se harán los lanzamientos, solicitamos a cada persona seleccionada la realización de dos vídeos introductorios al texto con el que participaron. Así mismo, una vez lleguen las copias a su destino, solicitamos de las personas seleccionadas la realización de un lanzamiento del libro, del cual haremos parte, también, con un vídeo explicando las razones de la colección y el proceso de edición.

Carta directa: a lxs hijxs de los ricos.

CARTA DIRECTA

“La pasividad y la mansedumbre no implican bondad, así como la rebeldía no significa salvajismo” Emma Goldman

A lxs hijxs de los ricos que rechazan la violencia y esgrimen argumentos pacifistas ante la justicia del pueblo.

A estas personas que, por algún contacto indirecto con nosotras (las personas de abajo), generaron algo de consciencia, se les sugiere que enfoquen toda su capacidad dialógica con su clase social y no con nuestra gente. Este diálogo debe servir para hacerles entender la necesidad de nosotras de abandonar la violencia ejercida desde sus mecanismos de control y represión legal, moralmente aceptada en contra nuestra: deben entender, además, que la violencia se ejerce de muchas formas. Dicho diálogo lo deben realizar con la élite, con sus padres, porque son ellos los causantes de las agresiones en contra nuestra, deben preguntarles por qué es que nuestros actos de inconformidad les causan tanto escozor y por qué nuestra rebeldía es repelida con tanta brutalidad, y, sobretodo, en qué se basan sus supuestos derechos para gobernar y para mantener un régimen de autoridad; un régimen de total humillación y desigualdad. Esas preguntas deberían hacérselas a sus padres antes que preasumir que es el accionar del pueblo una manifestación de violencia y de ignorancia, y no una respuesta a la agresión de su clase socioeconómica.

Ustedes, hijos de la “gente de bien”, deben entender que las acciones del pueblo son respuesta a las acciones de sus padres, que, en su afán de mantener una estructura social en consonancia con las dinámicas de poder (nunca de libertad y consenso social), violentan, asesinan, imponen sus condiciones y se apropian de los recursos que, por generaciones, han sido forjados por nuestros antepasados en la dinámica de trabajo esclavo: bajo la máxima de “ganarás mi pan con el sudor de tu frente”.

Ustedes, hijxs de la élite y de los privilegios, es bueno que dejen de subestimar la lucha de clases y es bueno que se alejen de su floja visión del pacifismo, una “paz” vestida de colores. ¿Ser pacífico implica ser ciego y silente frente a las actitudes violentas de sus padres hacia la gente trabajadora, hacia nosotras, las personas de abajo? Pues, en nuestra opinión, “paz” significa ecuanimidad, solidaridad entre gentes, soberanía alimentaria, techo digno, educación para la libertad y no para el trabajo, tiempo libre, salud preventiva, entre otras. ¿Puede considerarse que esas aspiraciones son violentas? Ante estas solicitudes el pueblo no tiene posibilidad de ser escuchado pues, a pesar de que sus luchas no estén encaminadas a la confrontación y el daño, la élite siempre las va a asumir como ilegítimas, como una acción que merece una reacción y, ojalá, lo más violenta posible. Esta violencia se ejerce con armamento pagado por la misma gente a la que se maltrata, esa violencia se ejerce con jueces perversos que defienden los intereses de la élite y con cárceles para anular la capacidad de acción, para diezmar la dignidad humana.

La dignidad humana ha sido vedada al pueblo, se ha estratificado y es lujo que no llega a las bases de la pirámide social que se ha creado en un terreno que anteriormente era llano. En un lugar donde todas las personas nos mirábamos de frente, no de abajo para arriba, como ellos quieren que funcione todo, un mundo lleno de jefes y siervos. Esta forma de vivir genera comodidad a su clase social e incomodidad exagerada a la nuestra, que se ve pisoteada a diario en sus lugares de trabajo, en el transporte público, en el hospital, en la escuela, en el juzgado, en la academia militar, en la cárcel.

¿Son acaso injustas nuestras acciones o peticiones? Pues no es así. Las acciones defensivas del pueblo, cansado de la violencia y de la complicidad del estado con la clase dominante no son violentas, son legítimas y se justifican, pues nunca están encaminadas a hacer daño, ni contra los suyos ni contra el agresor; son acciones de dignidad contras las prácticas de dominación y represión de la élite, prácticas maquilladas de “justicia” y “legalidad” en la hipócrita moral autoritaria. Cuando hablamos de responder a sus agresiones nunca pensamos en matar y bombardear, en frustrar frente a un tribunal o en enjaular. Nuestro ideal de respuesta ante las amenazas y la violencia de la élite al poder tiene que ver con la autonomía, con la organización popular, con la autoregulación, con el consenso social y, si es necesario, con el uso de las armas, no para obtener poder, sino para defendernos de él, pura y legítima autodefensa comunitaria, nada parecido con el fenómeno paramilitar que se ha apropiado de este término para maltratar y asesinar al pueblo. Nuestras armas alimentan, dan techo, abren caminos y defienden a la vez al pueblo de los abusos del poder patronal; son machetes, hachas, martillos, garrotes y cuchillos entre puños valientes y gentes dispuestas a dar la vida por la dignidad: pero nunca para dominar, nunca para generar desigualdad o represión. Son armas para libertad de las personas.

Nuestra acción significa violencia para la élite porque irrumpe en sus privilegios, porque intenta derrumbar la idea del jefe, del mandatario, del capo, del dictador; nuestra acción incomoda porque busca derrumbar la desigualdad, la hambruna, la desprotección; nuestra acción incomoda porque busca eliminar la ignorancia, que es el mayor motor de la desigualdad, de la tiranía, pues un pueblo educado es un pueblo libre; nuestra acción incomoda porque no tiene aspiraciones de poder, porque intenta eliminar de la mentalidad humana la idea de “ser gobernado”; nuestra acción incomoda porque es solidaria, colectiva, autónoma, autogestionaria, asamblearia; nuestra acción incomoda a la élite porque grita acción popular, rebeldía y revolución; sabemos que incomodamos y sabemos de qué forma se sienten cómodos sus padres, repeliéndonos con brutalidad estatal, a palos y a bala.

Por estas razones, porque siento justicia en nuestras formas de actuar (en la asamblea, en la huelga, en el tropel) es que me motivo a escribirles estas palabras a ustedes, las personas que pueden estar heredando este sistema de desigualdad, a ustedes, a lxs hijxs de los ricos.

Bombardeen las mentes de sus padres, incomoden a sus familias, pongan el tema sobre la mesa, lleven nuestra voz al corazón de la cultura de la violencia, recuérdeles las humillaciones que nos hacen a nosotras, las personas que les hemos servido, por generaciones, en sus casas, en las fábricas, en las haciendas, en las calles, que más que “suyas”, deberían ya ser nuestras: pues han sido forjadas a lo largo del tiempo por el sudor de nuestra clase; la clase obrera y  campesina, la clase desposeída. Pero sobretodo, hagan contrastes, decanten actitudes, intenten cambiar las formas interacción con las personas que trabajarán para sus proyectos, no le hagan a otras personas lo que no quieren que le hagan a ustedes, respeten la dignidad, eliminen las aspiraciones de poder, desistan de la adhesión a las élites, no restrinjan la solidaridad a su grupo de afinidad, extiéndanla, y dejen de valorar como desacertados los actos del pueblo cuando busca justicia, dejen de tildarnos de violentos e ignorantes. La pobreza no sólo se manifiesta con la ausencia de bienes materiales, también se manifiesta con la falta de sensibilidad ante la injusticia y desigualdad.

Salud y Rebeldía.

Imprenta Comunera

Los Santos – Santander, 2018.

 

El derecho a errar: el deber de aprender.

Los sistemas culturales de la modernidad, como es el carácter de este, intentan eliminar la herencia animal del hombre. No hay cabida al error en estos sistemas sociales, cualquier atisbo de fracaso se paga con creces, con grandes dosis de rechazo, de burla y, lo peor, de una intolerable lastima. Los pocos individuos que configuran la mentalidad de las personas olvidan un aspecto elemental y muy propio de los seres humanos, su constante inclinación al desacierto, a la equivocación, a la falla, al descuido, al desinterés. No somos máquinas, somos seres sentimentales, pensantes, cambiantes, incoherentes, desacertados, incompetentes: no nos dejemos engañar. En eso consiste la vida, en ir, continuamente, por la senda del error, por la vía del fracaso.  Nunca desfallecer y aprender en cada paso. Nunca ser la presa fácil de un proyecto social ajeno, un holograma de sociedad ideal, que no permite el deleite de las pequeñeces por estar en el túnel de la producción en masa, una especie de esclavitud maquillada de libertad, una vida al servicio de otro u otros.

Algunos dirán que pensar así es propio de un fracasado y si, tienen razón. A eso le añadiría que es toda una profesión, hablo del fracaso, de la que se aprenden cosas valiosas a cada instante, sobretodo, cosas que cambian al mundo, por lo menos al directamente implicado y en la que seguramente, los que se dediquen a ella, nunca tendrán un momento de descanso. Más vale invertir el tiempo en la reflexión constante sobre la vida, incluso en la lucha por el pan, más digna y menos intensa, que vivir a la sombra de un sueño que hace parte de otro sueño y a su vez del proyecto de un emporio social y cultural de un grupo de individuos a los que poco les importa la humanidad y los deseos de su esclavo, por eso es que lo entretiene con migajas y con falsas nociones de confortabilidad.

Debemos hacer uso de nuestro derecho natural a errar, debemos ponerlo en práctica, para que, de nuestros fracasos, del rechazo que se genera a estos por parte del colectivo, surjan nuevas formas de configurar el mundo, formas más reales y sentimentales, más críticas y honestas, más combatientes y sin temor a nada.

Así como exigimos del mundo una serie de derechos y, para satisfacción de los más envidiosos y reaccionarios, nos asiste el deber de hacer cosas: una relación dicotómica entre el dar y el recibir. Si pudiéramos justificar de una forma ética esa noción del deber, las cosas serían distintas, menos agresivas. La emotividad nos lleva en la búsqueda del placer, si me motiva, si me genera placer, esa obligación queda desvirtuada en favor de un acto ético: ya no es una obligación, es toda una filosofía de vida. En la ética aprendemos a conocernos a nosotros mismos, nuestras capacidades y nuestros límites, nuestra capacidad de recuperación ante la adversidad, nuestras falencias, aprender del error puede ser la clave para no dañar al otro en el intento, es una especie de error controlado, respetando al otro.

Nos asiste, querámoslo o no, la obligación de aprender de nuestros errores. No podemos ir por el mundo cometiendo las mismas fallas una y otra vez. La ética del fracaso consiste en la capacidad de acoplarse al cambio, a la autocrítica, al análisis del lenguaje estereotipado y a la transformación de la realidad, al autocontrol y a la duda, a la memoria de los sucesos y al conocimiento de sus estados de ánimo.

De nada sirve errar si esto no ocasiona un cambio en sí mismo y en nuestras acciones, que parten desde una reflexión de la equivocación. Fallar nos permite hacer del aprendizaje una consecuencia y no el lanzamiento del mismo error para las mismas peleas. Errar y aprender de los tropezones es de la única forma como se puede lograr acabar con la cultura de la respuesta correcta, única. El aprendizaje requiere de una dosis de fracasos. Aprender es aceptar el fracaso, pero más importante aún, no alargar la derrota en el tiempo. El deber de aprender es hacerlo mejor y es hora de hacerlo mejor.

Indudablemente, para aprender a errar hay que hacerlo errando, no se puede aprender de los errores ajenos, por lo menos no de la forma en que se quiere. Siempre hay que tomar el toro por los cuernos, adentrarse en el error, impregnarlo de su perspectiva personal. Hacer propio el fracaso.

No significa esto tener miedo a volver a cometer errores y anular el hecho de que se cometieron, es tener la capacidad de volver a enfrentarse a situaciones similares y poder actuar de forma racional, y mesurada, con conocimiento del contexto y de las implicaciones de cada cosa que se hace.

Hay que errar, dedicarse al tema. Hacerlo propio, profesionalizarlo. Ser militante de la causa, convencer sobre la pertinencia y la necesidad de este para la vida. La felicidad se alcanza mediante el fracaso. No somos teorías infalibles, somos átomos, células, hormonas, redes de conocimiento, sentimiento y emoción. Actuemos como tal, tenemos que aprender del error.  Debemos evadir la perfección y la rutina, la aspiración de una vida de aciertos. Acabar, de una buena vez, con toda una vida de desesperanza y esclavitud.

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